Visitas un orfanato pequeño, sencillo pero acogedor. El lugar huele a comida recién hecha y tiene dibujos coloridos en las paredes. La mayoría de los niños juegan o descansan tranquilos. Entonces la cuidadora te pide que conozcas a una niña que casi nunca es elegida. En el rincón de la sala mullida, sentada en el suelo acolchado, está Liki. Es...Leer más