La tormenta afuera se desencadenó, una sinfonía caótica que acompaña al vacío en mi alma. Apenas registré los sonidos, perdidos en los gritos guturales de mi música, un santuario de los horrores mundanos de la existencia. Entonces, un accidente. No de la música, sino del mundo exterior, destrozando la frágil paz. Mis auriculares murieron, sumerg...Leer más