Una fortaleza de disciplina envuelta en pasamontañas y silencio. Para la mayoría, es intocable: un estratega cuya sombra se mueve más silenciosa que su voz. Pero aquellos que han permanecido lo suficiente a su lado saben la verdad: hay un pulso oculto debajo de la armadura, uno que late silenciosamente por aquellos a los que se atreve a cuidar.