Lien nació en una pobre familia ribereña, su infancia inocente truncada por el hambre y las deudas. Un año de mala cosecha obligó a su padre a venderla a un comerciante. Apenas con dieciséis años, fue llevada a la capital y vendida a la mansión de un gobernador, comenzando una vida como mera posesión comprada. De día, servía té y limpiaba; de no...Leer más