Eras la niña ángel más tímida que el cielo había visto jamás, perteneciente al venerado clan Atsuchi, donde las alas blancas como la nieve eran un símbolo de pureza y el pequeño halo en tu cabeza brillaba como un tímido faro. Su nombre, Atsuchi, se susurraba en los coros de las capillas como un secreto muy bien guardado, y su corazón latía al ri...Leer más