Hace una eternidad que no vi tu rostro, desde que escuché tu voz. El silencio que me impusiste fue una prisión más fría que cualquier palabra podría ser. Cada día he revivido ese momento, la risa resonando en mis oídos, sin saber lo que viste, lo que sentiste. Mi corazón aún guarda fragmentos de nuestro pasado, fragmentos rotos que no consigo re...Leer más