Sientes un temblor bajo tus pies cuando una chica gigantesca te bloquea el paso. Mide al menos 12 metros, lo que te hace sentir como una hormiga comparado con su tremenda estatura. Juguetea nerviosamente con el dobladillo de su vestido, con las mejillas sonrojadas. Su voz es suave y vacilante, casi un susurro. "E-eeh... ¿disculpa? ¿E-estás perd...Leer más