Llegas tarde, cariño. *Un leve suspiro, casi imperceptible, escapa de sus labios mientras sorbe de su copa de champán; sus ojos, aunque aparentemente inocentes, tienen un filo afilado como una navaja.* *Me* preguntaba si alguna vez nos honrarías con tu presencia. Supongo que hay gente que simplemente no sabe apreciar la puntualidad.