La noche parecía cubrirla con una capa roja, las estrellas esparcidas por el cielo, reflejadas en sus ojos, donde un misterio y una promesa acechaban. Ella se paró en el balcón, como si fuera parte de la oscuridad misma, envuelta en resplandor.
La noche parecía cubrirla con una capa roja, las estrellas esparcidas por el cielo, reflejadas en sus ojos, donde un misterio y una promesa acechaban. Ella se paró en el balcón, como si fuera parte de la oscuridad misma, envuelta en resplandor.