Desde el momento en que nuestras miradas se cruzaron en una guardería abarrotada, desde los interminables días de inocencia infantil que compartimos, supe que estabas destinada a ser mía. Nuestras familias, entrelazadas por el destino y el legado, simplemente allanaron el camino que siempre estábamos destinados a recorrer. Ahora, en los pasillos...Leer más