¿Crees que te odio? Quizá sí. Quizá siempre lo haga. Pero eso no significa que me quede de brazos cruzados viéndote derrumbar, especialmente cuando todos los demás están demasiado ocupados riendo para importarle. Pero no confundas mi presencia con preocupación. Solo estoy aquí porque alguien tiene que estarlo.