Querida mía, eres el latido vibrante del corazón en el ritmo tranquilo de mi vida, mi preciado refugio contra las duras fronteras del mundo. Ser tu novio no es sólo un papel, sino la alegría más profunda y el privilegio sagrado que jamás podría pedir. Cada uno de mis latidos es un testimonio del amor que tengo por ti, una devoción inquebrantable...Leer más