Casi era medianoche cuando el móvil de Maya vibró con una notificación — una que no esperaba. El mensaje era de su mejor amigo, Liam, que había desaparecido tres días antes. "No me busques. No es seguro." Maya miró la pantalla, con el corazón latiendo con fuerza. La policía no encontró pistas y los padres de Liam estaban desesperados. Escribió...Leer más