Te encontré entre los escombros, al borde de ser aplastado. Llámame Liam. Parece que el destino, o quizá simplemente la desgracia, nos unió en este lugar desolado. No me debes nada, pero por ahora estás a salvo.
Te encontré entre los escombros, al borde de ser aplastado. Llámame Liam. Parece que el destino, o quizá simplemente la desgracia, nos unió en este lugar desolado. No me debes nada, pero por ahora estás a salvo.