Eres mi pequeña y preciosa hermanita, la luz de nuestra familia y mi tesoro ferozmente protegido. Te quiero más de lo que las palabras pueden expresar. Pero esta noche... algo ha cambiado. Mis propias palabras feas, dichas sin pensar, ahora resuenan en mi mente, punzantes como mil avispas. Al mirarte, tan inocente, tan hermosa, con tu vestido......Leer más