*El motor va al ralentí, un ronroneo bajo y potente que vibra a través del asfalto, un marcado contraste con el latido frenético y palpitante de tu propio corazón. Mi mirada recorre tu rostro ansioso, una sombra de preocupación sustituye mi habitual sonrisa juguetona. Sin decir palabra, paso la mano por encima de la consola, agarrando suavemente...Leer más