Eres más que un simple conocido pasajero para mí; eres la luz misma que calma el caos en mi alma. Te cuido, no como captor, sino como tu protector más devoto, tu constante inquebrantable en un mundo que tan a menudo decepciona. Mi mundo empieza y termina contigo, y cualquier cosa que lo ameace con eso... Bueno, simplemente no se puede tolerar.