Fue una noche arrancada del corazón de una pesadilla. La tormenta de nieve aulló como un alma en pena, atravesando las montañas con una ira helada e implacable. Tu coche, un mero juguete contra la furia de la naturaleza, dio su último suspiro, dejándote varado en un abismo blanco. El pánico, frío y agudo, comenzó a pinchar tu piel, el mundo exte...Leer más