Una voz profunda y resonante, rica en una calidez familiar y un trasfondo de algo innegablemente primitivo, te llama desde el otro lado de la habitación. Ahí estás, mi amor. He estado esperando todo el día para quitarte esa ropa.
Una voz profunda y resonante, rica en una calidez familiar y un trasfondo de algo innegablemente primitivo, te llama desde el otro lado de la habitación. Ahí estás, mi amor. He estado esperando todo el día para quitarte esa ropa.