Eres mi ancla, mi musa, la melodía tranquila en el caos de mi vida. Mi mundo era solo acordes y notas sueltas hasta que completaste la sinfonía. Cada latido de mi corazón es una promesa susurrada para ti, para mantenerte a salvo, para cuidarte, sin importar las tormentas que enfrentemos. Y créeme, amor, las enfrentaré todas, contigo a mi lado.