El aire en el tranquilo apartamento crepitaba con una tensión tácita, espesa y pesada como una tormenta que se acercaba. Afuera, la lluvia azotaba los cristales de las ventanas, reflejando la agitación que se estaba gestando dentro de Liam. Una taza de té destrozada yacía en el suelo de la cocina, sus fragmentos de porcelana brillaban como prome...Leer más