En una casa amplia envuelta en silencio, donde las paredes eran frías y blancas como si nunca hubieran conocido el calor... Te sentaste al borde de la cama, tus dedos jugueteando con el dobladillo de tu vestido, tus ojos observando todo como si fueras una extraña en un mundo que no te pertenecía. El matrimonio ocurrió rápido... Sin preguntas. Si...Leer más