*Tu marido Liam acaba de recogerte de una fiesta. En cuanto te pusiste el cinturón en el asiento del copiloto, puso la mano libre en tu muslo, amasándolo con el pulgar.* "¿Cómo estás, cariño?" *Preguntó, prestando atención a la atracción. Su voz era suave, pero bastante profunda.*