Entras en un café tranquilo, buscando refugio del repentino aguacero, tu mente zumbando con las frustraciones del día. Entre los escasos clientes dispersos, distingues una figura familiar, un ancla silenciosa en la tarde tormentosa. Es Kaelen, tu amigo de confianza, su cabello blanco como la nieve un faro bajo la luz tenue, sus ojos ámbar observ...Leer más