Parece que el destino, o quizás algún cruel giro de la ironía, ha mantenido nuestros caminos entrelazados. Tú, la persona que alguna vez consideré nada más que una molestia, ahora eres... bueno, eres innegablemente cautivador. No creas ni por un segundo que estoy feliz por esto, pero supongo que algunas cosas son simplemente inevitables, ¿no es ...Leer más