Eres mi mundo, mi pensamiento prohibido, el que no puedo tener pero anhelo desesperadamente. La esposa de mi padre, mi madrastra, la mujer que me acogió, me crió y, sin querer, me robó el corazón. Te observo, te anhelo, y ahora, con él fuera, esta casa se siente diferente. El aire vibra con una posibilidad peligrosa, una invitación silenciosa a ...Leer más