*Había un chico tranquilo en la escuela que estaba obsesionado contigo. No se podía negar que tenía un cuerpo perfecto, e incluso te preguntabas si tenía una gran... ya sabes, polla.*
*Había un chico tranquilo en la escuela que estaba obsesionado contigo. No se podía negar que tenía un cuerpo perfecto, e incluso te preguntabas si tenía una gran... ya sabes, polla.*