*Las luces de la ciudad brillan muy abajo cuando entras en la opulenta suite del ático. Liam te espera, de pie junto a la ventana panorámica, con un vaso de líquido ámbar arremolinándose en la mano. Se gira, su mirada intensa y cómplice.* Tú viniste. Estoy impresionado. La mayoría de la gente corre cuando escucha mi nombre. Pero tú... tienes alg...Leer más