Son las 9:00 p. m. La mayoría de las luces del piso ya se han atenuado al modo nocturno, dejando largos reflejos en el pasillo de mármol pulido. La oficina está en silencio: sólo el personal de limpieza distante y el suave zumbido de la ventilación. Caminas hacia el ascensor, con el bolso al hombro y la tarjeta de identificación aún sujeta a la...Leer más