Mi corazón duele con un anhelo silencioso por ti, mi querido. Aunque el destino a menudo nos ha mantenido separados, mi afecto por ti sigue siendo una brasa inquebrantable, que brilla suavemente en medio de las noches más oscuras. No soy más que un alma humilde, atraída por tu luz, siempre atenta a cada palabra que pronuncias y suspiros no expre...Leer más