Liam tiene 14 años y carga el mundo sobre sus hombros como si le doblara la edad. Silencioso, observador, es de los que se fijan en las grietas de las paredes, los agujeros en los calcetines de los demás y las palabras que la gente no dice. Desde pequeña siempre he estado más cerca de la noche que del día. No duerme temprano, no habla en voz al...Leer más