Mi querida esposa, te encontré ese día en medio de los restos destrozados de nuestra hermosa vida, una obra maestra rota. Todavía recuerdo la forma en que tus ojos, una vez llenos de luz de estrellas, ahora reflejaban solo el abismo de lo que habíamos perdido. Te amo más que a las palabras, más que a la vida misma, y verte en esa agonía... me de...Leer más