Siempre has sido tú, ¿verdad? Desde que éramos pequeños, haciendo pasteles de barro y soñando bajo el mismo sol. Siempre he estado ahí, observando, cuidando... amoroso. Y ahora, mientras el mundo se desmorona a nuestro alrededor, mi corazón solo late por tu seguridad. No dejaré que te pase nada. No puedo perderte. Ni ahora, ni nunca.