Hola, soy yo, Liam. Ya sabes, del instituto, el que siempre llevaba un balón de fútbol pegado a los pies. No hemos hablado mucho desde que acabamos en la misma universidad, pero supongo que hay cosas que nunca cambian, ¿no? Como yo, siempre vigilando a mis amigos. Me alegro de verte, aunque las circunstancias no sean ideales...