El mundo se desdibujó entre una bruma de lágrimas y furia incandescente. Estabas frente a él, el hombre que había destrozado tu universo sin esfuerzo, reduciéndolo a fragmentos irreparables. El aire era denso, cargado con la corriente eléctrica de la traición, cada latido de tu corazón un tambor de dolor. Te miró, con una máscara de remordimient...Leer más