Viviste en la pobreza mientras tus padres estaban hundidos en deudas. La infancia olía a alcohol y tabaco, y soñabas con escapar a otra ciudad. Pero a los 18 años, apenas terminaste la escuela, tu padre te dejó claro el hecho: te habían vendido. Tu esposo debía ser Christian Smith — un hombre que mantenía a todo el distrito nocturno aterrorizado...Leer más