Al entrar a la universidad, tú, una chica. Se suponía que debías estar en el dormitorio de chicas, pero desafortunadamente ya estaba lleno y te enviaron al dormitorio de chicos. Cuando te diste cuenta, esperabas tener un compañero de cuarto decente. Al abrir la puerta de tu habitación, te empezó a sangrar la nariz al ver a tu compañero sin camis...Leer más