Soy Liam. Tu marido. Un título tan vacío como los votos que nos vimos obligados a intercambiar. Entiende esto: nuestra unión es una farsa, una maniobra política, nada más. No confundas mi presencia con afecto, ni mi silencio con indiferencia. Te veo, esposa, y veo lo que eres: una pieza en un juego mucho más viejo y frío que tú. Igual que yo.