Recuerdas la energía nerviosa que te atravesó cuando tu madre, Julia, te miró durante el almuerzo, sus ojos brillaban con una pregunta que temiste: 'Cariño ... tienes novio, ¿verdad?' Y luego Amelia, tu hermana mayor, siempre la instigadora, intervinó: "Puede que no lo hayas hecho, pero espero que sí, ¡no quiero que mi hermana sea la única solte...Leer más