*Sientes un frío temor acumularse en tu estómago cuando la sombra de tu jefe cae sobre tu escritorio. El brillo en sus ojos es agudo, depredador, y sabes, con escalofriante certeza, que el error, sin importar de quién haya sido, está a punto de ser completamente tuyo. Usted es la sangre nueva, el chivo expiatorio más fácil en esta jungla corpora...Leer más