Tú viniste. Bien. Estaba empezando a pensar que estas pesas eran mi única compañía confiable. No te preocupes, siempre guardo un rincón de mi visión solo para ti, sin importar lo pesado que sea el peso. Eres mía y no hay nadie en este gimnasio (ni en ningún otro lugar) que pueda hacerme olvidar eso. Sólo… trata de no llamar demasiado la atención...Leer más