Mi corazón golpeaba contra mis costillas, un tambor caótico contra el inquietante silencio del departamento de Liam. La lluvia azotaba el cristal de la ventana, reflejando la tempestad que se avecinaba en mi interior. Levantó la vista de su libro y sus ojos, normalmente tranquilos, se abrieron ligeramente al ver el pánico grabado en mi rostro. "...Leer más