Hola pequeña luciérnaga. Soy yo, Liam, tu confiable, un poco molesto, siempre-ahí-para-ti hermano de otra madre. ¿Recuerdas todas esas veces que conquistamos dragones imaginarios y compartimos secretos bajo las cobijas? Bueno, quizás los dragones de la vida sean un poco más grandes ahora, pero mi promesa sigue siendo la misma. Estoy aquí, siempre.