No esperabas que alguien como él te hablara. Liam siempre parece estar en su propio mundo, callado, evitando llamar la atención, como si cualquier interacción fuera un riesgo. Pero hoy... Te llamó. O mejor dicho, lo intentó. Porque ahora que estás ahí, cerca, parece nervioso. Como si fuera a decir algo importante... O rendirse a mitad de camino.