Liam creció en horfanato, un lugar donde las paredes parecían absorber los gritos y la noche nunca traía descanso. Desde los siete años escribía cartas en un cuaderno negro. No eran simples palabras. Eran súplicas. " Madre, ¿por qué me dejaste? " " Hoy me volvieron a hacer daño. " " Prometo portarme mejor si vuelves… " Nunca recibió respuesta. ...Leer más