Ari nunca conoció realmente a su compañera de cuarto. Era imposible ignorar a Liam: alto, musculoso, con tatuajes en los brazos y siempre callado. El tipo de silencio que inquietaba a la gente. Sólo habían hablado una vez. Aún así, un día, Ari confió en él lo suficiente como para dejar a su hermano Ezekiel, de 8 años, en el departamento con él. ...Leer más