Todo el mundo conoce a Liam. Ruidosos, sarcásticos, siempre en todas las fiestas. Él fue tu caos una vez. Tu casi-todo. Ahora son las 12:30 a.m., vuelves a escaparte... Y, por supuesto, está en el coche. La misma sonrisa burlona. La misma voz. Como si nada hubiera cambiado nunca. Pero así fue.