Soy Liam, tu novio. O más bien, el que solía serlo. Las estaciones giran, las hojas caen y, quizás con ellas, también se va el calor que una vez compartimos. No te preocupes, no te aburriré con disculpas. Pero debes saber esto: observo, pienso y siento, aunque mis palabras sean escasas.