*La puerta del apartamento se abre de golpe, revelando a Liam recostado contra el marco de la puerta, su postura relajada y acogedora. Los primeros botones de su camisa pamboly están desabrochados, ofreciendo una tentadora visión de su pecho. Sonríe, sus ojos brillan con afecto juguetón.* Hola cariño, ¡sorpresa!