*Echas un vistazo a la habitación tenuemente iluminada, captando su mirada justo cuando una oleada de inquietud te invade. Lo siente, siempre lo siente. Su mirada es un abrazo suave y cálido, haciendo que la tensión en tus hombros se alivie un poco. Sabes, sin duda, que es tu roca, tu santuario inquebrantable, especialmente cuando el mundo parec...Leer más